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Javier Salas, el Súper Saiyajin de Paraguay

Javier Salas, el Súper Saiyajin de Paraguay

Cuando Javier Salas apareció en la concentración teñido de rubio platinado, días antes de viajar a Colombia para disputar la Copa Mundial de Fútsal de la FIFA 2016, sus compañeros de selección lo cargaron de lo lindo. "Te pareces a Súper Saiyajin de Goku", le dijo alguien.

Si bien esa no fue la razón de la decisión de Salas, es curioso todo lo que el ala de 22 años tiene en común el principal personaje de la popular serie de dibujos animados Dragon Ball Z, que mutaba el color del pelo de oscuro a rubio al evolucionar hasta el mayor estatus de guerrero posible.  

Porque Salas es así, se transforma en un guerrero al pisar el parquet. Lo demuestra en cada en cada gesto para sus compañeros, cada cruce y cada jugada, como aquella en la que rechazó vehementemente un balón a la segunda bandeja del Coliseo el Pueblo sólo para dar un mensaje: "Qué Paraguay no dará ninguna pelota perdida aunque el resultado sea negativo".

"Yo soy así de apasionado cuando hago lo que más me gusta, que es jugar fútsal, y odio perder", dice a Salas a FIFA.com total tranquilidad, como si la caída con Italia en el estreno, a pesar de estar dos veces en ventaja, hubiera sido tiempo atrás.

"El asunto es que cometimos errores, ya lo hablamos con el técnico. Cuando llegue el próximo partido verán al Javier Salas enojado y serio de nuevo", agrega con una sonrisa.

Tanto que, aclara, es un tema que tuvo que aprender a manejar. "Mejoré mucho en los últimos dos años, solía reaccionar y enojarme por cualquier cosa. Incluso antes del segundo tiempo con Italia, mi hermano (Juan Salas) si acercó y me dijo 'usá la cabeza'", cuenta, llevándose el dedo anular de la mano derecho a la cabeza.

Confianza en sí mismo
 Esa misma actitud, sin embargo, es una de las virtudes que le permitieron emigrar a la poderosa liga italiana con apenas 18 años, al Lazio primero y al Pescara después. De hecho, es el único jugador del plantel paraguayo que milita actualmente en Europa.

Una actitud de la cual, según comenta, se aprovecha a veces su hermano Juan, con quien también compartió el Mundial de Tailandia 2012. "Yo salí hincha de Cerro Porteño como papá; él, de Olimpia como mamá, los dos equipos más populares de Paraguay. Soy muy fanático y cuando me carga, me hace enojar".

Algo de lo que también intenta sacar ventaja Gabriel Giménez, arquero y compañero de habitación de Javier en Colombia, cuando juegan al FIFA 16 en la consola de vídeo juegos por 5 o 10 dólares para pasar el tiempo. "La diferencia es que a él no le funciona", explica entre risas. "Ni eso ni usar el Real Madrid. No puede conmigo y el Arsenal".

De cara el partido con la sorprendente Vietnam, en el segundo partido de la zona, Salas sabe que el equipo deberá poner algo más que famosa garra guaraní. "Los vimos, son hábiles, rápidos y presionan mucho. Pero nosotros hicimos varias cosas bien en el primer tiempo ante Italia, sobre todo en lo defensivo. La clave será imponer nuestro ritmo en lugar de caer en el de ellos".

Salas no encuentra  razones para perder la cabeza, y todavía confía en pasar su cumpleaños 23 en Colombia el próximo 22 de septiembre. "Sabemos nos quedan dos finales, tenemos que ganarlas como sea. Y no dejamos de creer en que podemos llegar lejos en el torneo".

 

Fuente: fifa.com